Bievenid@s

Este espacio nace sin pretensiones de convertirse en un referente de lectura obligada o en el blog más visitado de la web. Solo existe como un medio de plasmar en algún sitio algunas ideas y opiniones que me pasan por la mente.





martes, 28 de septiembre de 2010

Perfil Psicosocial del "Hombre Hombre Dominicano"

El machismo, como conjunto de ideas o actitudes que promueven la superioridad de los hombres ante las mujeres y consideran la sumisión y la opresión de las mismas como algo natural, es realmente uno de los principales problemas sociales con que contamos hoy día, principalmente porque suele generar violencia intrafamiliar, abuso de género y discriminación sexista.

Si bien esto es cierto, no deja de serlo también el hecho de que todos los hombres llevamos en nuestros cerebros una especie de código machista impregnado por la misma sociedad, que muchas veces empieza en el hogar o la escuela con eso de que “los hombres no lloran” y que más adelante se desarrolla con aquello de que “el hombre es quien debe pagar la cuenta y cambiar el neumático averiado del auto”; y aunque la mayoría, gracias a la educación y las buenas costumbres no nos permitimos llegar hasta la violencia o a la opresión de género, esto realmente define nuestro comportamiento, nuestros gustos y nuestras relaciones en la sociedad.

De la mezcla de ese mismo “machismo clásico”, del machismo femenino (que existe en abundancia), de las aventuras de Don Juan Tenorio y Casanova, condimentadas con las características propias del trópico y el Caribe más la suma de todos los prejuicios cognitivos, se ha gestado una figura emblemática en la sociedad dominicana: “El Hombre Hombre”, que es realmente un perfil cómico, ocurrente, exagerado y radical en sus modales y preferencias, que tal vez ha encontrado su mejor personificación en ese célebre filósofo conocido como Tubérculo Gourmet

El hombre hombre dominicano es un tipo tosco, nada refinado, de “buena cuchara”, con gustos simples y hasta cierto punto homofóbico. Su trabajo es rudimentario, empleando fuerza física y sudando y no se desvive demasiado por la tecnología. Su concepto de comida balanceada es una con muchos carbohidratos y mucha grasa y una cerveza Presidente bien fría al final para “balancear”. Claro, la Presidente no puede ser Light porque eso es “pa pájaro”. Es como una especie de superhéroe popular. Su némesis o archienemigo sería un hombre metrosexual y romanticón. Su estereotipo es el siguiente:

• El hombre hombre no se enferma, se muere y punto.
• El hombre hombre tiene barriga, el que está siempre en el gimnasio e’ pájaro.
• El hombre hombre no usa perfume, el hombre huele a hombre y ya.
• El hombre hombre no se baña con jabones olorosos, usa jabón de cuaba.
• El hombre hombre no come en plato llano, se sirve en un plato hondo, todo junto y come con una cuchara grande.
• El hombre hombre come lo que sea, la comida es sagrada.
• El hombre hombre no levanta la cabeza pa comer, siempre los ojos dentro del plato hasta que acaba.
• El hombre hombre no come nada recalentado, para eso primero hay que dejar comida y el hombre no deja ná en el plato.
• El hombre hombre no oye a Luis Miguel ni a Cristian Castro, el hombre oye música de hombre, bachata y salsa, cantada por tígueres gordos y feos, pero con sentimiento carajo!
• El hombre hombre no enfría la comida, la comida se come caliente, saliendo del horno y que se enfríe en el estómago.

Sin duda alguna, salvando las exageraciones, e incluso si el hombre es algo cuidadoso con su apariencia y otros detalles, no se puede negar que todos tenemos algo del Hombre Hombre en nosotros y el que dice que no “e´pájaro”

lunes, 21 de junio de 2010

Teoría de la Compensación Relativa

Es injusto nuestro mundo. Esto es algo que necesariamente aprendemos con el pasar de los años, sea con las experiencias de otros o con las propias. Pero si hay algo cierto es el hecho de que de alguna manera u otra existen agentes en el universo, externos para cada situación, que se encargan de equilibrar o compensar relativamente las injusticias, precariedades y vicisitudes por las que atravesamos los seres humanos.

La ocurrencia de un huracán, a pesar de lo desastroso que puede resultar en términos de pérdidas humanas y materiales, es un método “pragmático” de la naturaleza para neutralizar, aunque sea momentáneamente, la contaminación del agua, aire y suelo. No elimina la polución por completo, pero le da un respiro al Medio Ambiente, de ahí se deriva la relatividad de este tipo de compensación. Lo mismo aplica para las relaciones sociales, laborales, comerciales y de cualquier otro tipo entre los seres humanos.

Analógicamente con la Ley de Conservación de la Energía, podemos asegurar que nuestras acciones y decisiones no se “crean ni se destruyen”, sino que se transforman en resultados, hechos o situaciones que adquieren un carácter cíclico en el devenir del tiempo. De alguna manera, a veces de la forma menos pensada o esperada, cada una de las decisiones que tomamos o acciones que emprendemos rompen con el orden establecido, generando un ciclo que inexorablemente concluirá con una Compensación Relativa o son los agentes externos que vienen a restaurar el equilibrio perdido quizás hace miles de años atrás. Una conceptualización coloquial que resume de cierto modo los postulados de esta teoría es aquella de que “el que la hace la paga”.

Unos le llaman karma, otros le llaman destino, otros se atreven a llamarlo la voluntad de Dios… No me agrada lo impositiva y autoritaria que resulta ser la palabra destino, no creo que Dios tenga tiempo de involucrarse con la más mínima decisión que tomemos (Él no es tonto, para algo inventó el libre albedrío) y ni siquiera sé con exactitud lo que karma significa, pero el hecho de que existe algo o alguien que se encarga de equilibrar el universo es casi irrebatible. No sé, me he imaginado un batallón de ángeles, uniformados, metódicos, rígidos e implacables laborando en el “Departamento de Compensación y Equilibrio, División América Central y El Caribe”.

El caso es que cuando todo esté saliendo mal, de alguna manera tendremos algún tipo de compensación y cuando todo esté saliendo bien… bueno, la Ley de Murphy se encargará del resto.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Poema a lo absurdo

Era la media noche mientras el sol salía,
llovía y llovía y nada se mojaba,
bajo la inmensa luz de una lámpara apagada.

Allí se veía a un ciego leyendo un periódico sin tinta y sin papel,
un sordo que le escuchaba
y un mudo que le decía: “qué noticia tan interesante”.

En el castillo de Drácula me encontraba con dos más
y apareció un muerto sin carne, sin sangre y sin huesos,
y mientras mis amigos se trepaban a un árbol de lechuga,
tome un cuchillo sin mango, sin punta y sin filo y le di tres tiros.

El muerto, después de muerto y casi agonizando me dijo: “Cobarde, me has traicionado”

Anónimo

jueves, 4 de marzo de 2010

¿Contacto humano o Cibercontacto?

El otro día, por casualidad -de esas casualidades que son propias de las historias de ficción- me encontré con una vieja amiga que tenía más de tres largos años sin ver. La emoción fue instantánea, el abrazo no se hizo esperar y le dije:

- ¡Caramba, cuánto tiempo sin verte!

- ¿Cómo así? Pero si todos los días chateamos por Messenger, veo tus fotos en Facebook y te sigo por Twitter… tenemos ahora más contacto que antes…

Vaya, parece que la tecnología ha hecho del mundo una verdadera aldea, parece que ahora todo está más “cerca”… ¿pero en realidad es así?

Vivimos en un mundo donde tenemos más amigos en los blogs, redes sociales y cuentas de correo que los que realmente tenemos en el día a día, esos a los que vemos, tocamos y abrazamos. Se ha hecho costumbre pasar horas “chateando” con un amigo que vive en la misma ciudad cuando bien pudiéramos hacer lo mismo al ritmo de un par de “frías” en algún lugar donde podamos vernos en persona. Cada vez es mayor la cantidad de relaciones de noviazgo que nacen y viven entre las señales satelitales y los cables de fibra óptica, incluso el sexo, llamado “Cibersexo” en este caso, se ¿satisface? por la misma vía. Las personas “trabajan” 24 horas al día pues siempre hay un nuevo mail que revisar en la BlackBerry o en el iPhone y la pendencia de si “alguien me escribe al BB Messenger mientras conduzco el auto o le hago el amor a mi mujer” a muchos no los deja vivir. No hay nada oculto, nadie puede alegar ignorancia: San Internet nos revela todos los misterios.

No voy en contra de la tecnología, todo lo contrario, voy acorde con esos avances. Tengo un blog (obvio), chateo, uso redes sociales y hasta uso un “smartphone” y sinceramente muchos aspectos de la vida se hacen más fáciles y llevaderos ahora. Pero nada de esto puede jamás remplazar el contacto humano; la tecnología es un complemento, algo que nos facilita la vida, no la vida misma y preocupa pensar que nos encaminamos a colocar la palabra “ciber” delante de todo lo que hacemos: ciberamar, ciberbesar, ciberleer, cibercomer, ciberiralaplaya, cibertomaruncafé, cibercherchar…

La sensación que se genera mientras te acercas a una dama hermosa, recostada en la cama, adornada con su lencería sensual y que espera con ansias el inicio de lo que augura ser un momento de infinito placer jamás y nunca puede ser comparada con la sensación de ver la misma escena a través de los fríos pixeles de un monitor.

Pensarán algunos que es exagerado y desproporcionado pensar así, que aun es imposible creer que alguien sustituya de raíz el contacto humano por el Cibercontacto… bueno, en el mundo ya hay muchos que lo han hecho. Ojalá que nosotros no sigamos sus pasos.

Un ciberabrazo para todos…

martes, 12 de enero de 2010

Falling Feeling - Sensación de Caer



Comienza a clarear, pero la premura cotidiana no afecta mis sentidos
un exiguo rayo de luz penetra la ventana, pero sigue oscuro.
Luna, ¿estás ahí? Despierta, el sol nos engañó.

Abajo, como hormigas, todos huyen despavoridos,
arriba, una calma que adormece, estoy muerto, muerto pero vivo.

Comienza a clarear y en la ruta de mi inexorable descenso al abismo te veo pasar,
ataviada de verde esperanza, irónico, ¿no?
Indiferente, impávida, impasible, absorta en tu pequeño mundo rosa,
ajena al mundo y a sus cosas, y te miro y me río y sigo al vacío...

...y el impacto me hace despertar, ¿o no?